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3 Oct

Había mucha neblina o humo o no sé qué, de Cristina Rivera Garza

eduardo loza

Fotografía de portada: Eduardo Loza

 

9786073149488“¿Qué queda cuando el cielo se abre?”

Una de las preguntas más frecuentes que se les hace a los escritores es para qué escriben. Tal vez a Cristina Rivera Garza no habría que hacérsela: escribe para encontrarse, para comprender, para conocer.

Rivera Garza es una escritora mexicana que trabaja como profesora de estudios hispánicos en la Universidad de Houston, Estados Unidos, dónde reside desde el año 1989. Es autora de varias novelas como Nadie me verá llorar y La muerte me da con las que ha ganado el Premio Internacional Sor Juana Inés De la Cruz. También ha publicado, además de algunos ensayos, varios poemarios como Los textos del yo y La más mía.

Con Había mucha neblina o humo o no sé qué, Cristina Rivera Garza desata, ordena e intenta comprender su fascinación por Juan Rulfo, el escritor mexicano conocido por dos escuetos y maravillosos volúmenes: Pedro Páramo y El llano en llamas. Como ella misma dice al principio del libro: con el derecho que me da el cuidado que he puesto en y por su mundo”—por cierto, sepa el lector que la autora fue acusada de escribir un libro “difamatorio” por el presidente de la Fundación Juan Rulfo)—.»

La estructura del libro es compleja e inclasificable, aunque distinguimos claramente una introducción y seis capítulos: Lo que nos pertenece, I Prometerlo todo, II El experimentalista, III Angelus Novus sobre El Papaloapan, IV Mi pornografía, mi celo, mi danza estelar, V Luvinitas, VI Lo que podemos hacer los unos por los otros.

La autora escribe sobre la vida de Juan Rulfo, sobre sus aficiones, sobre sus trabajos que contribuyeron a unos cambios, quizás ni tan deseados ni tan ensalzados, como el desalojo y el posterior asentamiento en otro lugar de parte de la población indígena. Digamos  que esta es la parte central del libro, el capítulo III, en la que se utiliza la figura del ángel, de Benjamin, pues Rulfo contribuyó al desplazamiento de esos indígenas, es decir, miraba al pasado mientras se dirigía hacia el futuro, el progreso.  Pues el progreso, tal como lo entienden las sociedades modernas, es fruto de la catástrofe: un ángel, el dios Visnú, que destruye mundos para crear otros nuevos.

Había mucha neblina o humo o no sé qué es un experimento: una mezcla de crónicas de viaje, ensayo, poesía, narrativa e incluso se juega con la tipografía, la estética y la fotografía. Rivera Garza mezcla todo ello para acercarnos a la vida de Rulfo; a su trabajo («es que yo trabajo» es una de las frases más repetidas del texto); a un México tradicional que se abisma en la modernidad; porque la vida rara vez se da en una pureza unívoca, sino que todo se mezcla: el amor con el odio, la alegría con la tristeza, la vida con su hermana muerte… Quizás la mezcla, como hace la autora, sea la única manera sensata—no sé si decir «honesta»—de acercarse a la existencia de una persona para dárnoslo, en la medida de lo posible, vivo y entero, aunque siempre quedará un misterio, un abismo de fondo, ese espacio abierto del ser humano al que nos asomamos con temor y temblor una y otra vez, porque la vida es finalmente inagotable. Un estudio del pasado para explicarnos el presente, pues, como la mexicana afirma, le interesa la lectura como producción; algo sobradamente demostrado en sus intervenciones de los textos de Rulfo que aparecen aquí (transforma los textos en fragmentos poéticos, algo que la autora viene haciendo desde hace un tiempo en el blog Mi Rulfo mío de mí).

El libro propone un viaje. Se trata en buena medida de un rito de paso que implica personalmente al lector: el tránsito por la vida de Rulfo, por la transformación de México, un viaje a pie, todo con la intención de «comprender  el presente mirando el pasado» (el Angelus Novus de Walter Benjamin). Quizás ese viaje es el que ha hecho una misma con esta historia durante este verano. Digámoslo así, Había mucha neblina o humo o no sé qué: se trata de un viaje iniciático para su autora, pero también para todo aquel que tome el libro en sus manos.

Ernestina González Causse

Licenciada en Historia del Arte y profesora de esta disciplina. Se ha dedicado con preferencia a aquellas realidades cuyo contenido es fundamentalmente estético: arte, literatura, fotografía, música y cine. Ejemplo de esta dedicación son tanto su blog, La letra con salsa entra, en el que se aúna la reflexión sobre la belleza con la alimentación, cuanto su colaboración en Comida’s Magazine, revista en la que escribe y para la que hace fotografías. Actualmente, esta inmersa en un proyecto fotográfico y realiza colaboraciones literarias.

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