Subir
30 Jun

El sonido de los cuerpos, de Fernando J. López

fernando j. lópez

El sonido de los cuerposJorge se quita la vida, y las razones de tan drástica decisión son un misterio para Mario, su pareja de más de diez años. Un misterio que crece a medida que pasan los días, al que se añaden variables y nuevas complicaciones. Alma, periodista que investiga la muerte de Kimya, una adolescente transexual procedente de Nigeria, sigue la pista de una posible conexión entre Jorge y dicha muerte. El interés de Alma no es solo profesional: su hijo Diego, de la misma edad de Kimya, también nació en el cuerpo equivocado. Además, Cris, hermana de Jorge, y Saúl, amante de Mario, terminan involucrados en la investigación, que conduce a una verdad para la que ninguno de ellos estaba preparado.

El sonido de los cuerpos, última novela del prolífico escritor Fernando J. López (Barcelona, 1977), presenta la clásica historia de misterio al mismo tiempo que se mantiene fiel a la vocación social de Dos Bigotes, la editorial que la publica, pues a medida que avanza la trama detectivesca, el lector se encuentra de bruces con la realidad más amarga de las relaciones humanas. De todas ellas, el punto de partida y constante a lo largo de la novela es la relación de pareja que Mario tenía con Jorge. 

El duelo de Mario es doble. Por un lado, la muerte de Jorge, la persona con la que compartió su vida durante muchos años; por el otro, un duelo más profundo y doloroso, la muerte de la idea que tenía de Jorge. Desde el momento mismo del suicidio, Mario se da cuenta de que realmente no lo conocía, y a medida que descubre a la auténtica persona, pierde más y más el recuerdo de la que creía conocer.

Los diferentes personajes se ceden el testigo de la narración, y cada uno cuenta su parte de experiencia a un “oyente” distinto. Mario y Cris se dirigen a Jorge, el novio y hermano cuya decisión de acabar con su vida no logran entender; Alma habla consigo misma; y Saúl le habla a un Mario distante del que no espera respuesta. Esta elección formal a la hora de plantear la narración de la novela permite establecer las conexiones más importantes entre los diferentes personajes, al mismo tiempo que la dinámica de cada una de sus historias personales. 

Aunque el eje conductor sea una relación de pareja, la relación de uno mismo con su propio cuerpo es una constante, y adquiere un peso tan firme como abrumador a medida que se avanza en la lectura. La dificultad de entender el cuerpo de uno mismo y vivir con él de la misma manera que se vive con una pareja. La relación que una persona tiene con su propio cuerpo es la más compleja de todas, donde los momentos de auténtico placer, estabilidad o reafirmación no son más que eso mismo, momentos; donde el dolor, la duda y el rechazo son la tónica habitual. Hay dos personajes de El sonido de los cuerpos para quienes los sentimientos de la segunda categoría proceden del exterior —los compañeros de clase, las instituciones y hasta la familia— tanto como de su propio ser. Me refiero a los adolescentes trans Kimya y Diego, dos personajes que, a pesar de que su papel en la novela es transversal y carecen de voz narrativa, como es el caso de Mario o Alma, se encuentran en el corazón mismo de la novela.

La trágica historia de Kimya funciona como una hipérbole de la de Diego, el hijo de Alma. Ambos rondan la misma edad, y los dos han sufrido en su propia piel el rechazo sistemático. Kymia nació en el cuerpo de un niño y Diego en el de una niña, y la vida de ambos está marcada por este error de la naturaleza. Si Kymia es amenazada de muerte por las leyes de su país y posteriormente asesinada por la red de trata que la trajo a España, Diego sufre una amenaza mucho más sutil y ominosa que la violencia directa a la que Kimya es sometida. Las leyes no lo quieren muerto, pero tampoco le ayudan a tener la vida que desea; la sociedad no le obliga a buscar refugio en otro país, pero le empuja al suicidio a base del acoso que padece en la escuela y la dificultad de su padre para entenderle. Son ellos dos los personajes más destacables, es su historia la que más atrapa: el porqué del final de Kymia y el cómo del comienzo de Diego, son lo que da un valor especial a El sonido de los cuerpos.

Álvaro Domínguez

Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Santiago de Compostela. Tras cursar el Máster de Edición Universidad Autónoma de Madrid – Taller de Libros ha trabajado en diversas áreas del sector editorial. Su primera incursión literaria como autor fue en Amateurs Hotel, portal que acoge a artistas en ciernes con el deseo de compartir sus creaciones a través de una revista digital y un libro impreso financiado mediante crowdfunding. También ha publicado una serie de relatos en La Cueva del Erizo y forma parte de la antología Lo que no se dice de la editorial Dos Bigotes.

Todavía no hay comentarios

¡Danos tu opinión!