Subir
3 Ene

Ape Rotoma: “He sobrevivido sin amor largos periodos. Sin leer, jamás”

Ape Nafría 10
Hace seis meses Ape Rotoma publicaba su segundo libro, Mensajes de texto y otros mensajes en la editorial Renacimiento. Es en cierto modo una consagración para un tipo de alejado de los focos del mundillo literario, de sus vanidades, peloteos y favores debidos. Su poesía, a pesar de haber sufrido tempranos intentos de etiquetaje, es otra cosa. Sus poemas se han curtido en las redes, especialmente facebook, pero no esperéis en él una estrella del personal branding. Ape Rotoma ha escrito uno de los mejores libros de poesía de los últimos años y lo ha hecho sin que le importe un pimiento todo lo demás. Su poesía es simplemente buena. Se puede ser auténtico, verdadero y honesto y ser un mal poeta. Esto es otra cosa, aun siendo cierto lo anterior.
Debo la pregunta sobre “Del alcoholismo y sus márgenes” a Ismael Cabezas. Las fotos que acompañan al texto son de @SlowConversatio. La de portada de Alejandro Nafría.
Ape rotoma blanco y negro 00¿Qué tal ha ido la vendimia este año? No tengo ni puta idea, en serio. He currado en una bodega pero no sé si ha sido más abundante la cosa que el año pasado, creo que no, y en cuanto a calidad, digamos que no he preguntado.Joder. ¿La próxima, de deportes?
Mensajes de texto y otros mensajes ya tiene público suficiente como para preguntarle ¿qué tal le ha ido?, ¿o qué tal le va? Vaya, ésta tampoco me la sé. No he hablado con la editorial hace meses. Yo supongo que ya irá buena la tirada inicial por las reacciones de amigos en Féisbuk. Mierda, tengo ochocientos, con que lo hayan comprado una cuarta parte, casi lo han hecho. Pero no lo sé, porque supongo que por eso preguntas, por las ventas.
No exactamente. Me refería más bien a la acogida, la reacción de los lectores, la crítica, etc.  Ah, bueno. Lo que me ha llegado a mí ha sido positivo en general. No es que haya generado muchas reseñas, la verdad, pero todas amables por lo menos. Alguno en concreto me ha dado algún palo pero nada sorprendente, nada que no esperase. Hablo de la crítica, claro. Los lectores, los que se ponen en contacto conmigo, son siempre de los que les ha gustado. Nadie (hasta ahora) me ha escrito para decirme: tu libro es una puta mierda. O sea que ahí no puedo tener una visión imparcial, de hecho, los hay de un entusiasmo que casi asusta. Pero mi impresión es que el libro ha caído bien en general. Creo que, salvo a mis padres, ha gustado.
¿Cuál ha sido la impresión de tu madre? Vaya, eso es terriblemente impúdico. Pero puedo citarla. Para ella, me he limitado a contar “todas mis mierdas”, lo que no deja de ser cierto, claro.
Es una síntesis muy acertada. Sí, sí. Por eso no lo he olvidado.
Aunque hayan pasado doce años entre Mensajes de texto… y 149PCE, ambos libros cubren un periodo de escritura de unos diez años. Leyéndolos ambos, que además son libros largos, al menos más largos que la media de los libros de poesía, se puede decir que tenemos en esos dos libros los últimos veinticinco años de la escritura de Ape Rotoma. Incluso anterior, particularmente en 149PCE, el poema más antiguo es de 1987… Sí, bueno, lo que has dicho. A mí me parece poca cosa, la verdad, y no sólo en cantidad pero es lo que me he atrevido a dejar imprimir, por decirlo así.
Un cuarto de siglo de poesía. A veces puede dar la impresión de que eres un poeta que escribe poco, pero no es el caso. También has dejado material fuera del último libro por “cuestiones técnicas”, digamos. Sí, bueno, el original que llegó a Renacimiento era muy largo para lo acostumbrado en la colección y me pidieron que lo aligerase un poco. Luego resultó que era una buena idea. Además, yo mismo ya había retirado como tres poemas que a última hora me parecieron impúdicos o insuficientes. Pero lo dicho, al perder extensión, creo que el libro ganó. Y desde luego, reutilizaré los poemas descartados en adelante, al menos parte de ellos. Se puede decir que quité todo lo que me producía la menor duda.

Últimamente he visto en tu muro de Facebook poemas más o menos recientes, algunos nuevos, otros supongo que rescatados del baúl, a pesar de ellos supongo que no tienes prisa por ir montando un libro nuevo. Sí tengo cierta prisa pero sé que es inútil, que el poema largo que necesitas para equilibrar la estructura va a venir cuando él quiera, por poner un ejemplo. Pero sí, por primera vez sí tengo cierta impaciencia por tener ya entre manos algo nuevo, no definitivo, no formado aún, pero suficiente para poder decir: estoy currando en mi nuevo libro. Aún no puedo. De momento, voy archivando todo lo que sale sin orden ni concierto, y no me atrevo aún ni a echar un vistazo al conjunto, tengo la sensación general de que faltan cosas, no sé. Tampoco es que nadie me lo haya pedido, por otra parte. Pero es distinto a antes de Mensajes… Cómo va a haber dos sin tres.

Hablando de poemas largos, ¿cómo te enfrentas a esos poemas que resumen un largo y decisivo periodo de tu vida como “Del alcoholismo y sus márgenes”? Como en otra pregunta de antes, tengo que contestar ciñéndome a lo concreto, es decir, a ese poema en concreto. No tengo un sistema especial para “esos poemas que resumen un largo y decisivo periodo de mi vida”, como dices. Pero sí recuerdo que “Del alcoholismo” surgió gracias a “Fobia I”, que surgió inmediatamente antes. Yo creo que son del mismo tipo, que los dos son de ésos: hablan de cuestiones que me definen, y yo diría que son más necesarios que los otros. Llevaba mucho tiempo sin escribir y curraba limpiando en la fábrica de la que hablo en algunos poemas. Mientras esperaba al compañero que me llevaba en coche al curro, tuve que cambiar de sitio y hacer un poco el tonto para esquivar a un perro que alguien paseaba sin correa. Y me vino el primer verso, claro: “Odio a los perros. A todos” y luego, los siguientes, más o menos medidos ya. Pasé dos o tres días elaborando ese poema y, mientras lo hacía, me asombraba de que aún pudiera hacerlo, me asombraba de la facilidad repentina, y pensé en hacer lo mismo con otras cosas que nunca había explicado. Por ahí llegué al tema del alcohol de inmediato. Fue una experiencia muy rara, la de esos dos poemas, en los que pensaba durante todo el día, en ambos a la vez, y que he retocado durante años. Luego volví a no escribir nada una temporada. Hasta que cayó un ordenador en mis manos, y todo cambió en poco tiempo.

Ape Rotoma blanco y negro 01El Ape de Mensajes … es igual de escéptico que el de 149PCE pero mucho menos melancólico. En tu época etílica se descubre siempre una tristeza subyacente a los momentos de euforia. La tristeza de la resaca eterna. ¿Ha hecho la sobriedad un estoico de ti? Joder, qué buena pregunta. Bueno, yo no lo relacionaría directamente con el alcohol. Es cierto que dejé de beber hace diez años y que el Ape del primer librito es por completo un alcohólico y con frecuencia alguien que lo está empezando a ser, pero también es una persona más joven, de veinte y de treinta años, el de Mensajes, además de sobrio, tiene cuarenta y se acerca a los cincuenta. No sé. Es un libro menos angustiado, sí, más pasota, incluso alegre a veces, sin tantas preguntas ya ni tantas dudas. ¿Un estoico? No sé. Hay menos cosas que me importan, supongo. O muchas que ya no me importan. Y a lo mejor las que me importan me agobian menos. Que me la trae todo floja, en fin. O muchas cosas, vaya.

Se trata entonces del Tiempo, más bien. Cumplir años también ayuda a estas cosas … O de las dos cosas, claro. Pero creo que lo poco que uno cambia es más bien debido a que le pasan cosas. Así que, bueno, sí, las diferencias entre los dos libros son las que hay entre el que yo era hace veinte años y el de ahora, salvo algunas decisiones formales muy conscientes, que no es que lo tenga muy claro tampoco, pero que en general se limitan a eliminar lo que (ahora) me parece superfluo, y al hecho de encontrarme definitivamente cómodo en lo coloquial. Definitivamente creo.

¿Cuando va a empezar a molestarte eso de “el Bukowski de Aranda”? Más me vale que no sea de inmediato porque es bastante inevitable. 149PCE sólo mereció una crítica (en el Diario de Burgos) y en efecto, en ella se me llamaba ya “Bukowski ribereño”, con el agravante de que al autor del texto no le gustaba Bukowski una mierda, como quedaba claro. Bueno, habrá que decir lo que es obvio, a sabiendas de que nadie me va a hacer puto caso: las coincidencias con lo de Buk que se suelen resaltar son de lo más superficial: alcohol, palabras malsonantes y poesía narrativa (y esta última sólo en ocasiones). Me gustaría haber aprendido de él cosas más importantes pero no lo sé. Me parece un gran escritor, huelga decirlo. Por otro lado, hay autores más fieles a las enseñanzas del maestro angelino que yo, y mucho mejores, así que el título (de serlo) me viene un poco grande.

No pretendo destapar tu juego pero, lo que sabes sobre cómo escribir un poema lo has aprendido, supongo, en muchos otros, ¿podrías darme nombres? Bueno, es que yo no sé cómo se escribe un poema. Es de esas cosas que haces mejor si no estás muy seguro del método. Hay muchos, y buenos, lo que quieras contar en cada momento en cierto modo exige uno u otro. ¿Nombres? Puedo darte nombres de poetas que disfruto leyendo y que, por eso, pueden haberme influido, pero ignoro quién se ha filtrado efectivamente en lo que hago. Me repito mucho pero Karmelo C. Iribarren para mí es el más grande de los que escriben ahora mismo en español. Es también un amiguete pero eso no me hace cambiar de opinión. Supongo que algo habré aprendido de frecuentar su lectura. Y luego, mis clásicos, que pueden ser Pessoa, Fonollosa, Parra, Gil de Biedma, Catulo, Quevedo, Omar Khayyam, el propio Wolfe si quieres… No sé. Son demasiados y siempre se le olvida a uno el que después le parece más importante. Y además uno se siente bastante pretencioso mencionándolos, como si se vistiera con su prestigio, es un poco… impúdico (hoy me ha dado por la palabrita, parece).

Ninguna poeta. Sí, claro. Amalia Bautista muy especialmente, pero también Olvido García Valdés, Chantal Maillard, Ana Pérez Cañamares, Raquel Lanseros, Eva Vaz, Miriam Reyes, o incluso Emma Cabal, que aún no ha publicado pero lo hará. No sé. Tiene que haber más que ahora mismo no recuerdo, pero sí, lo confieso: he leído a muchos más varones. Entre los clásicos porque simplemente son más, claro, y supongo que aún entre los contemporáneos, pero no es deliberado, lo juro, el sexo del autor no es un criterio que determine lo que leo.

Te voy a proponer una alternativa para terminar ¿Amor o literatura? Afortunadamente esas opciones no se presentan en la realidad pero elijo literatura, claro que sí. He sobrevivido sin amor largos periodos. Sin leer, jamás.

Daniel López García

Durante años trabajó la acción social vinculada a la creación artística en campos de refugiados de Bosnia y Herzegovina, en el norte de Marruecos y el sur del Peloponeso. En la actualidad, es escritor de comentarios sobre literatura y artes plásticas que pueden leerse en revistas como Quimera, Revista de Letras o Maasåi Magazine, entre otras. Ha entrevistado a más de una treintena de escritores en lengua española, y a otros tantos artistas y fotógrafos. Está realizando un documental sobre literatura y creación joven junto con Carolina Cebrino y Daniel de Zayas, y redacta su tesis en estudios comparados de literatura los fines de semana.

Todavía no hay comentarios

¡Danos tu opinión!