Subir
1 Feb

La cinta transportadora, de Ulises Conti

Ulises Conti

Fotografía de portada: Florencia Mazza Ramsay.

cinta-tapaagosto26Se produce una extraña sensación cuando se lee La cinta transportadora (Mansalva, 2015) de Ulises Conti; parece como si uno estuviera asistiendo a un «teatro de las posibilidades de la música».

Ulises Conti (Buenos Aires, 1975) es músico, compositor, artista sonoro y teórico musical. Tiene diez discos editados, entre ellos, Posters Privados, Atlas y Bremen. En 2011 debutó como escritor con el libro En Aukland ya es mañana. La cinta transportadora es su último proyecto literario conocido hasta la fecha. Desde hace más de diez años dirige el sello Metamúsica, donde además de publicar sus propios trabajos, también produce y edita obras de otros compositores.

En la primera página de este libro aparece proféticamente un dibujo de Descartes describiendo el «ángulo del arco iris». Esta imagen no es para nada azarosa puesto que representa un esquema del programa ideado por el autor: uno que se vale del método científico y en el que surge un cuestionamiento sobre «qué es el sonido». La premisa de Conti es que el sonido es vibración y que, a su vez, la vibración es música. Asume la tarea de comprobar su hipótesis investigando la música de las cosas, intentando en ese ejercicio descontextualizar los lugares por los que circula la música, para analizarlos como espacios musicales de sí y para sí.

Experimentando con sonidos —analizando su arquitectura, grabando «marcas sonoras» en espacios públicos, o bien, rememorando un proyecto fallido de música para esculturas— Conti va a dirigir sus intervenciones —como bien afirma Alan Pauls en Los últimos—, en formas de prestación que implican binomios: cada anécdota (o teoría) es acompañada por textos de colaboradores y amigos: poemas, cuentos, entrevistas; inclusive se presenta la historia abreviada de la discografía del autor, entre otras cosas. Estos pequeños artefactos intentan producir un salto en la percepción del lector, buscan sacar al lector de su «cómoda pasividad». De esta manera se produce un efecto de «posverdad» cuando salimos de la experiencia performática para entrar en la ficción, y es precisamente esa ficción la que nos devuelve una experiencia renovada, resignificada.

Interesante es cómo se las arregla Conti para sobrellevar «experiencias fallidas» —interpretar música utilizando las esculturas de León Ferrari como instrumento en diversas locaciones—, «situaciones complejas» —orquestar a una familia muniquesa poco ortodoxa y analfabeta de la música para tocar en el Kammerspiele de dicha ciudad—, o «llevar un diario» de sus Pequeños conciertos para un espectador. En dicho diario Conti reflexiona que «el espectador es un sujeto que el autor de una obra construye para que la aprecie» y pone en discusión la noción de «valor» de una obra, los límites y usos del cuerpo —Conti realizó 500 intervenciones de sus Pequeños conciertos—, la búsqueda del sonido y su resultado fuera de las convenciones establecidas, etc. Acompaña al texto una serie de fotografías y dibujos que brindan un soporte al libro y a su contenido: el soporte de la experiencia.

El libro de Conti —un objeto análogo al cuaderno de notas de un naturalista— es el producto de una década de investigaciones que atestiguan una concordancia con sus planteamientos como sonorista; planteamientos que buscan interpelar al lector e intentar remover los cimientos de lo que éste entiende por «música», indagando en los restos de lo que queda y lo que no queda luego de una performance, de las variantes mutantes e iterativas del quehacer interpretativo. En el mejor de los casos este libro es la constatación de que «cada uno de nosotros es un tubo del infinitum organum que hace sonar el planeta».

Raúl Andrés Cuello

Raúl Andrés Cuello (Mendoza, 1988) es licenciado en Enología, máster en Viticultura y Enología y se desempeña como becario en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), ambos de Argentina. Realiza su Doctorado en Ciencias Biológicas en la Universidad Nacional de Cuyo en el área de Biotecnología de Levaduras Vínicas. Paralelamente a esto colabora realizando reseñas de libros, entrevistas o ensayos en diarios y revistas culturales de Argentina (Otra Parte) y España (culturamas.es). En 2015 publicó Magias Parciales, su primer libro de relatos. Desde 2014 a la fecha se encuentra trabajando en una novela experimental cuyo título es La imposibilidad de la escritura.

Todavía no hay comentarios

¡Danos tu opinión!