Subir
12 Ene

Poesía completa, de César Simón

césar simón

aquetaci—n 1

Hay un saber más alto que la inteligencia

un ligero fervor silencioso y musical,

(…);

es un acorde discursivo, de palabras mudas,

pero que nada afirman, sin embargo.

César Simón, Quince fragmentos sobre un único tema, V

.

Desde hace ya mucho tiempo, Vicente Gallego —se nos permitirá aquí no detenernos en sus datos biográficos ni en su amplia y reconocida trayectoria literaria— ha dado sobradas muestras de su admiración y devoción por los poetas «del 50». Y no sólo por los más conocidos, imprescindibles, los incluidos en la antología de Juan García Hortelano que dio nombre al grupo, El grupo poético de los 50 (Taurus, 1978), y en la que están, por ejemplo, Ángel González, Caballero Bonald, Gil de Biedma, Valente, Brines o Claudio Rodríguez, sino también por otros nombres que, por diversas razones, no disfrutaron entonces del mismo reconocimiento. De hecho, a algunos de ellos (Ricardo Defarges, Luis Feria, Manuel Padorno, Fernando Quiñones, Tomás Segovia y César Simón) les dedicó hace ya once años la antología El 50 del 50 (seis poetas de la generación del medio siglo) (Pre-Textos, 2006), una colección que, si no completa, sí complementa con justicia la de García Hortelano. Además, el mismo año se publica también la antología poética de César Simón Una noche en vela (Renacimiento, 2006), que hoy queda acaso como un ejercicio preparatorio o un adelanto del volumen que a continuación presentamos.

Este contexto justifica sólo en parte la edición de esta Poesía completa de César Simón a cargo de Vicente Gallego; la otra parte se fundamenta en la estrecha relación personal, de conocimiento y amistad, que existió entre ambos poetas, prácticamente desde el momento en que Gallego empezó a asistir a las clases de Simón en la Facultad de Filología de la Universidad de Valencia y hasta el fallecimiento de éste en 1997. Porque en este libro ha puesto Gallego mucho más que su intención, su saber y un prólogo, por cierto, de más de sesenta páginas: junto a su deseo de homenajear y reivindicar la figura de César Simón como uno de los grandes poetas en castellano del último tercio del pasado siglo, ha puesto también, y sobre todo, su corazón. Sólo así, y contando incondicionalmente con la decisión cómplice y acertada de los responsables de una gran editorial especializada en poesía, editorial Pre-Textos en este caso, se explica el resultado final.

Y el resultado final no es simplemente «un libro más de poesía». Ni mucho menos. La edición, impecable, a cargo de Manuel Ramírez, en la colección Biblioteca de Clásicos Contemporáneos, en tapa dura, de tela, de extremadamente cuidada encuadernación, en fino papel, sonoro y noble, reúne por primera vez la totalidad de los libros de poemas de César Simón ya editados, desde Pedregal, de 1970, a El jardín, de 1997, más el inédito El pretexto y el fervor, además de otros textos no incluidos por su autor en segundas ediciones, y otros que nunca antes fueron publicados en ninguna colección, en Apéndices I y II, respectivamente. Contiene también, al cuidado de Begoña Pozo, una amplia sección de bibliografía actualizada y dividida en dos partes: la primera, “Sobre César Simón”, a su vez ordenada en Artículos, Libros, Entrevistas y Antologías; la segunda, “De César Simón”, ordenada en Artículos, Ensayos, Narrativa, Traducciones y Poesía.

Por todo esto, ya podríamos decir que estamos ante un producto distinto y sobresaliente en el ámbito de la reciente edición de poesía, y sólo por ello valdría la pena poseer el volumen y manejarlo, abrirlo, hojearlo, leerlo, tenerlo a mano y releerlo con cierta frecuencia, descubrirlo y redescubrirlo, volverse a deleitar con su tacto e ir revisitando alguna de sus páginas preferidas. Pero hay más.

A veces, de vez en cuando, nos encontramos con obras completas de grandes autores —con inéditos incluso, bibliografía necesaria, en ediciones de alta calidad, con interesantes prólogos o estudios introductorios—; a veces, muy de vez en cuando, otros son capaces incluso de revelar a un escritor hasta entonces no lo suficientemente conocido para un gran número de lectores, y lo revalorizan, situándolo ya para siempre junto a los clásicos; pero muy, muy pocas veces nos encontramos, además de con todo lo anterior, con un acto tan sincero y logrado de reconocimiento y veneración por el poeta, el maestro y el amigo. Y esto es lo que consigue Vicente Gallego con esta Poesía completa de César Simón. Y lo consigue con el insólito, emotivo, admirable prólogo, en el que pone ese corazón al que nos referíamos en el segundo párrafo.

En las 10 partes en que se divide ese extenso prólogo, hay espacio para casi todo. No hay sitio ni tiempo, sin embargo, para detalles biográficos, y a explicarlo dedica la primera parte, “Biografía y vivencia”; explicación que remata al comienzo de la segunda, “Un clásico en el corazón”: «No es sólo mi deseo de ir a lo que importa lo que me ha llevado a dejar aparte los temas biográficos y de circunstancia literaria; es, sobre todo, mi profundo respeto por la obra del maestro». A sus «rasgos humanos» más personales destina Gallego la siguiente, “La vida secreta”, la más larga —casi un tercio del total— y sin duda la más interesante por desvelar lo más hondo, lo más intimo del poeta y del hombre, y que sólo quien compartió con él momentos de confianza y fraternidad puede conocer y dar a conocer. En la cuarta parte, “Cuidado con el adjetivo”, se dan algunas claves, utilísimas, a la vez que se comentan algunas reflexiones del propio César Simón para entender su poesía, algunas de las cuales siguen después en la titulada “Un místico de la carne”. Y, en realidad, independientemente del título de cada parte del prólogo, a lo largo de todas ellas, podemos encontrar, perfectamente armonizados, valiosísimos datos, recuerdos, citas y digresiones sobre poesía y existencia, todo en un sentido, terapéutico monólogo de Vicente Gallego que es también diálogo con César Simón y con el lector, y que en el fondo, insistimos, quisiera ser testimonio definitivo de gratitud y amor, que nos conmueve y nos convence. Se nos permitirá, para terminar y dar una ligera idea de lo dicho, copiar las últimas líneas:

Esto es todo. Sólo me queda reiterar la profunda gratitud que siento, pues la vida ha decidido encargarme del cuidado de una de las obras más auténticas que ha dado la poesía española escrita en nuestro idioma, la de ese hombre al que tanto quise. César, maestro, hermano, levanto mi copa con una bebida amarga —como tú lo hacías, viejo solitario—, y brindo por ti, por todo lo vivo y verdadero que en ti cantaba, que seguirá siembre cantando.

A partir de aquí, 350 densas páginas de poesía indiscutible y necesaria, cerrando un conjunto que a nuestro criterio hace de esta publicación uno de los mejores libros de poemas —si no el mejor— de entre los muchos editados en nuestro país durante el año 2016.

Valentín Carcelén

Licenciado en Filología Anglogermánica, completa estudios en la Universidad de Sheffield. Profesor de la UCLM. Tras la aparición de sus primeros poemas en varias revistas y antologías, publica La pradera asfodea (1993) y Cámara oscura (2000), ambos en Ediciones de la Diputación de Albacete. En 2004, publica Diario ausente (El Toro de Barro) y en 2010 Hilo de hormigas (Almud Ediciones). Es traductor de la antología Penúltima poesía británica y de los Poemas sueltos de Philip Larkin. Su obra aparece en numerosas antologías, entre otras: Poetas de la Confitería (1999), Mar Interior. Poetas de Castilla-La Mancha (2002), Alfileres. El haiku en la poesía española contemporánea (2004) y Aliendos (2006).

Todavía no hay comentarios

¡Danos tu opinión!