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14 Nov

Razones para desconfiar de sus vecinos, de Luis Noriega

Luis Noriega

Luis Noriega - Razones para desconfiar de sus vecinos

Soy un tipo con prejuicios, lo reconozco. Que levante la mano aquel que no tenga algún prejuicio guardado en el bolsillo. En realidad, los míos no son particularmente dañinos. Atañen en general a lo que es considerado moderno. Si es moderno o está de moda, es casi motivo para que yo lo juzgue negativamente, a veces cargado de buenos argumentos y en otros dejándome llevar por los malditos prejuicios. Eso fue lo que me pasó con el colombiano Luis Noriega (Cali, 1972). Publicó una obra en el sello Blackie Books, editorial que ya me había decepcionado en varias ocasiones y por tanto, dejé pasar al autor. Pese a las buenas críticas que cosechó el libro, yo estuve reticente a leerlo porque era un sello de moda y eso no me despertaba confianza. Han pasado unos años y el autor ha vuelto a ser publicado en España por el sello Literatura Random House, con la obra Razones para desconfiar de sus vecinos. Se trata de una colección de relatos muy desigual que viene avalada por la vitola de haber logrado el Premio  Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez.

Razones para desconfiar de sus vecinos agrupa una serie de cuentos escritos por el autor en los últimos años. El título de la obra se debe al relato con el que se abre el libro, posiblemente uno de los mejores, sino el mejor, de este conjunto francamente descompensado. Este es el principal problema del libro. Se pasa de relatos notables como el ya mencionado a otros francamente decepcionantes como es el caso de «El problema de Randy» o los tres que componen el «tríptico del Mata y Paga», donde la reiteración y la repetición parecen ser el común denominador. Bueno, eso y la presencia del Mata y Paga, una suerte de «héroe cívico», según uno de los personajes, que ejecuta a aquellos taxistas que cobran cláusulas abusivas a sus clientes. Tal y como señalaba, hay una reiteración de determinados motivos como el docente harto de su trabajo, la violencia latente y el humor negro, siendo esto último lo más destacable de toda la obra.

Luis Noriega tarda en introducir a los lectores en cada cuento. Pese a tener un estilo claro, se pierde en demasiados momentos, desdibujando la narración y lo que puede ser más grave, perdiendo la atención del lector. Es de justicia destacar que hay momentos brillantes y relatos muy bien acabados. Además del que he destacado anteriormente, que da nombre al libro, añadiría «Derecho materno» o  «Como perder la fe», aunque este último algo menor a los dos mencionados antes. Si el nivel de la obra hubiese sido el de estos cuentos, posiblemente sería un gran libro. Pero no es así. En algunas páginas, el humor, bastante negro, es el asidero al que se agarra el lector tras un largo relato. No niego que cuentos como «Parte de la religión» o «Las doce leyes del éxito», cuyo argumento transita por lugares demasiado comunes, se salvan porque cuenta con algunos momentos divertidos.

Tal y como ya he comentado, no es tanto un problema estilístico como temático. En demasiados relatos nos encontramos con el trabajador de la educación maltratado y hastiado, el profesor mal pagado y que desempeña un trabajo poco valorado y por debajo de su capacitación profesional. Al final los comentarios se repiten y resultan demasiado tópicos. Abundan también los escritores sufridos que ansían el reconocimiento y cuya frustración no va unida a su desempeño sino a no ser reconocidos como tales. La violencia está muy presente en casi todos los textos, deviniendo en cliché. Especialmente porque se incide en esa violencia latente que se esconde detrás de las personas más normales. Entre maestros frustrados, el vecino que igual te mata por una mala mirada o los escritores sin el justo reconocimiento, el lector acaba algo cansado, cuando no aburrido. La principal virtud de los relatos que he destacado es que justamente se salen de estos clichés, son originales en su estructura narrativa. Cuando el autor corre riesgos temáticos y formales, es cuando más disfruta el lector.

Razones para desconfiar de sus vecinos es un libro muy irregular, demasiados altibajos para hacerlo destacar. Hay relatos buenos aunque en general el conjunto no funciona. Luis Noriega muestra destellos de su desempeño como escritor y tengo serias dudas de que este libro sea lo mejor que puede ofrecer a los lectores.

Enrique León

Nacido en Sevilla y Licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla. En esa misma institución cursa el Máster de Enseñanza Secundaria y el Máster de Estudios Americanos. Actualmente es doctorando en Literatura Hispanoamericana con una tesis sobre literatura centroamericana. Lector desde siempre, en los últimos tiempos también escribe reseñas de narrativa hispanoamericana contemporánea. Es el responsable del blog Fondo de Lectura (fondodelectura.wordpress.com).

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